Capturan a una de las diez mujeres más buscadas de la Argentina: la acusan de estafas en Pringles, Tres Arroyos y Gonzáles Chaves

Locales 16 de agosto de 2021 Por Sexta Contenidos
S Se trata de Quimey Kaiane Gazal, de 25 años. Sobre ella pesaban dos alertas rojas de Interpol por el delito de asociación ilícita. Se la imputa de cometer estafas contra jubilados. Fue arrestada ayer mientras se dirigía a un shopping en Monte Grande.

Luego de tareas de inteligencias, agentes de la DDI de La Plata encontraron a Quimey Kaiane Gazal, de 25 años, una de las 10 mujeres más buscadas del país con pedido de captura internacional, cuando se dirigía a bordo de un Ford Ka a un shopping en la localidad bonaerense de Monte Grande, partido de Esteban Echeverría.

El accionar de la joven incluyó participación delictiva en distintas localidades de la Sexta Sección como Adolfo Gonzáles Chaves, Tres Arroyos y Coronel Pringles.

El fiscal Cristian Citterio, titular de la UFI Nº20 de General Alvear, estaba tras su rastro desde 2019 y había emitido dos alertas rojas de Interpol porque temía que la mujer se fugara del país. Sin embargo, Gazal se instaló en el complejo habitacional conocido como Barrio Coca-Cola, cerca donde fue arrestada, y circulaba por la zona sur del conurbano con una identidad falsa.

Para la Justicia, la historia de Gazal es compleja. La mujer está acusada de pertenecer a una banda que concretaba estafas a jubilados conocidas como “cuento del tío” en varias ciudades del país. Los delitos que se le imputan son varios: estafas, encubrimiento agravado, hurto, asociación ilícita y tenencia ilegal de armas de fuego.

De este modo, para los investigadores, en una investigación que contó con el apoyo de la fiscalía general del Departamento de Azul, el rol que tenía la mujer dentro de la organización integrada por al menos 10 miembros, era central. Gazal, según aseguraron fuentes del caso a Infobae, era la supuesta encargada de realizar el llamado introductorio a las víctimas. Generaba confianza haciéndose pasar por un familiar cercano con el relato de que necesitaban cambiar el dinero que tenían guardado para que no perdiera valor frente a una inminente supuesta devaluación.

En febrero de 2019, la banda apareció por primera vez en el radar de los detectives, cuando una de las víctimas denunció que le habían robado bajo esa modalidad en la localidad bonaerense de General Alvear. La denuncia cayó en la fiscalía a cargo de Citterio quien dio inició a una investigación. En ese momento, los investigadores comenzaron a recibir información y averiguaron que la banda había concretado al menos siete estafas de este tipo y se habían llevado botines millonarios.

Así, luego de entrecruzamientos de llamados, tareas de inteligencia y datos callejeros, se identificó a 10 miembros de la organización: ocho hombres y dos mujeres, entre ellas Gazal. Algunos de esos integrantes se encontraban detenidos en distintas unidades penitenciarias bonaerenses. Incluso, dentro de los sospechosos, estaba el presunto líder: Jonathan Ezequiel Ardito, de 36 años.

En abril de 2019, Ardito fue el primer detenido junto a parte de la banda. Luego, la investigación continuó y se concretaron 25 redadas, donde se arrestó al resto de los integrantes. Uno de ellos fue detenido en la provincia de San Juan y otra de las sospechosas en Puerto Madryn. Es que, según la investigación en su contra, la banda cometía estafas en todo el país: desde las ciudades de Azul, Tapalqué, Tandil, Balcarce, Gonzales Chaves, Tres Arroyos, Coronel Pringles y Quilmes. Como también en las provincias de Santa Fe, La Pampa, Neuquén, Chubut y Río Negro.

En esos primeros operativos, los efectivos secuestraron más de medio millón de pesos, computadoras, chips, teléfonos celulares y anotaciones con los diálogos armados para cometer las estafas. Así descubrieron que la maniobra después de los robos, era comprar autos de alta gama. Algunos de estos lograron ser incautados en los allanamientos.

Sin embargo, aún restaba atrapar a Gazal. Así, el fiscal Citterio emitió dos alertas rojas de Interpol para que la sospechosa no lograra fugarse. Y no se fugó. La mujer se movió durante más de dos años con una identificación falsa por el conurbano bonaerense hasta ayer, cuando fue detenida por las agentes de la DDI de La Plata mientras se dirigía a un shopping en Monte Grande. Una vez que quedó arrestada, fue enviada a un calabozo a la espera de que el fiscal Citterio la llame para que brinde su declaración indagatoria.

Fuente: Sexta Contenidos/Infobae

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